Cuando con exagerado fervor intento precaverle en uno de sus deseos no expresados , de repente me rechaza con su sutil sonrisa y con su irónica palabra . Y luego si me ve confundido o mortificado , entonces vulve aquella mirada caliente y acariciadora para consolarme de mi desesperación . Y este vacilar de frío y caliente , de mezclante cercanía y enojada repulsión , perturba profundamente mi sentimiento de loco deseo.